Luismar, desde el día en que el destino nos cruzó,
mi mundo aprendió tu nombre y mi corazón, tu forma de latir.
No prometo perfección,
pero sí risas sinceras,
abrazos que sanan
y un amor que crece contigo.
Hoy te entrego una pregunta hecha de sueños y verdad:
¿Quieres ser mi San Valentín
y seguir escribiendo esta historia conmigo? 💖